viernes, 11 de diciembre de 2009

Bolat, arquero y goleador




Faltaban segundos para el pitazo final que declararía vencedor al AZ Alkmaar por 1-0 sobre el Standard de Liège, en la última jornada de la fase de grupos de la Champions League. Ambos equipos ya no tenían chances de clasificar a los octavos de final de la principal atracción europea, pero el tercer clasificado pasaría, como premio consuelo, a disputar la Europa League. A los belgas, les bastaba empatar, pero en el tiempo de descuento ya se imaginaban afuera de todo, cayendo en su propia casa. La situación requería de la aparición de un héroe y ese fue Bolat, el propio arquero del Standard. Instante final, quinto minuto del descuento y una pelota parada en la que el guardameta turco subió a buscar forzar el milagro. Y lo consiguió, con un potente frentazo que venció a todos en los aires. Quien sufrió el heroísmo de Bolat fue el pobre Sergio Romero.




“Fue pura suerte. Sólo suerte. Podría haber sido otro, pero gracias a Dios fui yo. No teníamos nada que perder ya que eran los últimos segundos del partido y perdíamos por 0-1. Sólo había que tomar una decisión y salir a por ella”, argumentó sin ningún tipo de fanfarronería el calvo arquero.

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